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El proyecto Interreg FEEL quiere probar y desarrollar el enfoque de la Ciudad Frugal en 8 ciudades y regiones europeas

El proyecto FEEL de la Unión Europea que impulsa la transición energética urbana selecciona Valencia como socio en España

La Fundació València Clima y Energia gestionará 200 mil euros para estudiar cómo reducir drásticamente el consumo de energía aplicando la cooperación comunitaria y medidas de baja tecnología en un proyecto donde también participan ciudades y regiones de Francia, Dinamarca, Italia, Suecia, Polonia, Irlanda y Rumanía

Valencia y otras 7 regiones y ciudades europeas ponen en marcha el proyecto Interreg FEEL para intercambiar experiencias en sus políticas de transición energética basadas en la cooperación y la suficiencia energética.

Este proyecto, financiado por la Unión Europea, tiene un presupuesto de 2 millones de euros y una duración de 4 años. Además de Valencia, participan instituciones de Lorient (Francia), Bistrita (Rumanía), Frederikshavn (Dinamarca); la Región de Liguria (Italia), Cork (Irlanda), Mazovia (Polonia) y de la Agencia de Energía del Norte de Suecia.

Para Carlos Mundina, Concejal Delegado de Mejora Climática, Acústica y Eficiencia Energética, “Valencia quiere ser líder en Europa en políticas de sostenibilidad y queremos estar en todos los foros de intercambio de experiencias que puedan servirnos para mejorar la calidad de vida de los valencianos”.

El proyecto Interreg FEEL quiere probar y desarrollar el enfoque de la Ciudad Frugal en 8 ciudades y regiones europeas, aplicando los principios de suficiencia para reducir drásticamente los consumos de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas.

La necesidad de reducir la dependencia energética y aumentar la eficiencia de la energía consumida, conseguir disfrutar un nivel de calidad de vida sin agotar las posibilidades de continuar disfrutándola en el futuro, no siempre requieren de inversiones costosas o medidas drásticas. El proyecto FEEL pretente explorar las opciones que ofrece la frugalidad, entendía como la cualidad de ser prudentes y ahorrativos en el uso de los recursos energéticos, así como optimizar su uso para evitar su desperdicio.

Utilizar soluciones ultra-simples de baja tecnología contribuye a garantizar las necesidades de las personas. Un ejemplo sería el desarrollo de la construcción bioclimática, aplicando soluciones basadas en la naturaleza para sustituir a los habituales sistemas mecánicos de ventilación, refrigeración o calefacción que consumen más energía y tienen unos mayores costes de producción

La Fundació València Clima i Energia, que gestionará el proyecto de Valencia con una inversión de 200 mil euros, tiene como objetivo apoyar proyectos existentes relacionados con las “Ciudades frugales, Sobriedad energética y comunidades Low-Tech” empezando en su primera fase por identificar los actores y buenas prácticas de Valencia que puedan servir para el intercambio de experiencias con otros territorios y posibles proyectos pioneros.

“Aprovechar la financiación europea y optimizar los fondos que llegan de Europa es una de nuestras prioridades -añade Carlos Mundina-. Los proyectos europeos son una fórmula que vamos a seguir explotando y la Fundació València Clima i Energía es una buena herramienta para canalizar estas inversiones en materia de medio ambiente y transición energética”

La filosofía de este proyecto es implementar políticas de frugalidad en la transición energética para mejorar la sostenibilidad de nuestras ciudades. El concepto de “ciudad frugal” se basa en la suficiencia y la sostenibilidad y busca satisfacer las necesidades de las comunidades urbanas aplicando tecnología ultra-simple y utilizando las soluciones menos complejas y menos costosas posibles como pueden ser el asesoramiento en medidas de ahorro energético o la entrega de kits de micro medidas para mejorar el confort térmico en las viviendas. Además, el proyecto busca desarrollar nuevos servicios e infraestructuras para satisfacer necesidades básicas de manera sostenible.


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